Inglés para abogados casos reales donde marca la diferencia

Inglés para abogados: casos reales donde marca la diferencia

Si trabajas en el ámbito legal, lo sabes: el inglés está en los contratos, en las llamadas, en los correos, en las cláusulas, en las reuniones y cada vez más… en las oportunidades que no quieres perder.

Y no, no se trata de tener “nivel alto”. Se trata de poder:

  • Revisar un NDA sin tener que traducirlo palabra por palabra.
  • Escribir un correo sin preguntarte si el tono es demasiado informal.
  • Explicar una cláusula en una videollamada sin perder seguridad.
  • Defender tu posición sin rodeos, con claridad, y sin sonar inseguro.

El problema no es que no sepas inglés. Es que nadie te ha enseñado a usar el inglés jurídico. Y ahí es donde empieza la diferencia.

No necesitas “mejorar tu inglés”. Necesitas poder usarlo en tu trabajo

Es una recopilación de lo que vemos cada semana al trabajar con abogados: personas con mucha preparación, mucha experiencia… y una barrera clara en el inglés profesional.

Aquí te contamos:

  • Casos reales en los que el Legal English marcó la diferencia (y en los que no tenerlo costó oportunidades).
  • Por qué el inglés jurídico no se resuelve con un curso genérico.
  • Qué se trabaja en una formación enfocada y práctica.
  • Cómo abordamos este problema en Crack Business English.
  • Qué puedes hacer si te sientes identificado con alguno de estos escenarios.

Y sobre todo, cómo empezar a resolverlo con tiempo realista y sin rodeos.

Dos historias que lo resumen todo

El contrato que no se cerró (porque nadie sabía qué respondía una cláusula)

Un despacho mediano de Madrid recibe una propuesta de colaboración con una firma de Reino Unido. Todo bien hasta que llega el NDA.

Una de las cláusulas usa expresiones como material breach, without prejudice y to the best of one’s knowledge. Nada raro en inglés jurídico. Pero nadie en el equipo tiene la seguridad para reescribirla. Ni siquiera para plantear una alternativa.

Mientras lo consultan, revisan, buscan referencias… el silencio se alarga.

Resultado: la firma británica lo interpreta como falta de interés y cierra la propuesta. No fue un tema legal. Fue un tema de idioma.

Tres meses después, ese despacho nos contactó. Iniciamos un programa de Legal English específico para socios y juniors. Hoy, contestan esos emails en 24 horas. Y no dependen de “la persona que mejor se defiende”.

La abogada penalista que escribía informes… pero siempre se los daba a revisar a otro

Sabía lo que quería decir. Sabía cómo estructurarlo. Pero en cuanto tocaba redactarlo en inglés, se bloqueaba.

“Lo escribo en español y lo traduce mi compañera”, nos dijo.

Después de cuatro sesiones enfocadas en redacción jurídica, envió su primer informe en inglés directamente. ¿Perfecto? No. ¿Claro, profesional y sin errores graves? Sí. Y con eso, empezó a ganar autonomía, confianza… y visibilidad.

Lo que marca la diferencia entre saber inglés y dominar el inglés legal

El tono

No es lo mismo escribir:  I think this clause should change

que: We would recommend amending the clause in light of the recent developments.

El segundo no es más largo. Es más profesional. Y eso pesa en entornos legales.

La estructura

El inglés jurídico no funciona como el español. Las frases son más compactas. Los tiempos verbales tienen funciones distintas. Las condiciones se formulan con precisión quirúrgica.

“This Agreement shall be governed by and construed in accordance with the laws of Spain.”

Si lo traduces literal… pierdes el matiz. Y en derecho, los matices importan.

Las fórmulas estándar (que no enseñan en clases generales)

  • Subject to the provisions set forth herein…
  • Notwithstanding the foregoing…
  • Shall indemnify and hold harmless…

Estas frases no aparecen en los libros de inglés general. Pero en contratos, están en todas partes.

¿Qué se trabaja en un curso de inglés jurídico bien planteado?

En Crack Business English no enseñamos inglés “nivel B2”. Enseñamos a trabajar con el inglés en tu contexto legal real.

Esto es lo que sí hacemos:

Redacción legal con feedback real

Redactas cláusulas, correos, informes. Los revisamos contigo. Aprendes a sonar claro, directo y profesional. No a traducir. A pensar en inglés jurídico.

Speaking en contexto

Simulamos llamadas, reuniones, entrevistas, negociaciones. Practicas cómo intervenir con seguridad, cómo hacerte entender y cómo corregirte sin bloquearte.

Vocabulario útil y específico

Si haces derecho fiscal, no necesitas lo mismo que alguien que trabaja en penal o compliance. Personalizamos cada contenido.

Correcciones prácticas

No te decimos “esto está mal”. Te explicamos por qué, cómo evitarlo, y cómo mejorarlo. Así aprendes de verdad.

Lo que no vas a encontrar

  • Ejercicios de rellenar huecos.
  • Material genérico de academia.
  • Frases hechas que nadie usa.
  • Cursos pensados para estudiantes universitarios.

Trabajamos contigo, no con una plantilla.

Preguntas que nos hacen todo el tiempo 

¿Necesito tener C1 para hacer esto?

No. Si tienes una base (mínimo B1/B2), ya puedes trabajar inglés jurídico. De hecho, muchos de nuestros alumnos tienen buen nivel general, pero nunca han aplicado el idioma al entorno legal.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el cambio?

Depende de tu punto de partida y tu ritmo. Pero con constancia, en 4 a 6 semanas ya hablas, escribes y entiendes mejor. Lo notas tú. Y lo nota quien te escucha.

¿Y si no tengo tiempo para clases presenciales?

Perfecto. Lo hacemos online. A tu ritmo. Sin desplazamientos. Con la misma eficacia.

¿Esto sirve si trabajo en fiscal, penal, mercantil…?

Sí. Adaptamos cada curso a tu especialidad. No enseñamos lo mismo a todos. Y eso se nota desde la primera clase.

Si no controlas el inglés legal, alguien más tomará tu sitio

Lo decimos sin dramatismos. Pero con honestidad.

En el sector jurídico, no saber inglés ya no es excusa. Y no hablamos de nivel alto. Hablamos de poder hacer tu trabajo con seguridad en otro idioma.

Redactar. Negociar. Corregir. Presentar. Defender.

Todo eso se puede aprender. Pero solo si trabajas con alguien que entienda cómo trabajas tú.

En Crack Business English llevamos años formando a profesionales del derecho en inglés jurídico. No enseñamos gramática. Enseñamos a trabajar con el idioma.

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