5 motivos por los que tu empresa necesita inglés de negocios ya

5 motivos por los que tu empresa necesita inglés de negocios ya

Puede que en tu empresa ya se “defiendan” en inglés. Que algunos empleados hayan hecho cursos, que el departamento de ventas hable con clientes internacionales, que haya alguien “que se apaña”. Pero… ¿de verdad pueden trabajar en inglés con fluidez, con seguridad, con claridad?

Porque ahí está el punto: no se trata de saber inglés. Se trata de funcionar profesionalmente en inglés. En una reunión, en un email, en una negociación. Y eso, sin una formación pensada para eso —para el uso real—, no pasa.

En Crack Business English lo vemos cada semana. Equipos técnicos que saben lo que hacen, pero no lo saben decir. Comerciales que conocen el producto pero no terminan de transmitir valor fuera de España. Managers que brillan en español… y se apagan cuando la reunión es en inglés.

Por eso escribimos este artículo. Para explicarte, con claridad y ejemplos concretos, por qué tu empresa necesita inglés de negocios ya. Y no, no es para quedar bien. Es para trabajar mejor, más rápido y con más confianza.

Esto no va de tener un “nivel”, va de poder trabajar en inglés sin que sea un problema

Esto no es una lista de razones genéricas. Aquí vas a encontrar:

  • Escenarios reales en los que tu empresa ya está usando inglés (aunque no lo llames así).
  • Casos donde el inglés es el cuello de botella… y cómo evitarlo.
  • Diferencias claras entre inglés general y inglés de negocios.
  • Cómo afecta esto a ventas, reuniones, comunicación interna y toma de decisiones.
  • Consejos prácticos para implementar formación sin perder tiempo.
  • Enlaces útiles si quieres pasar a la acción con formación pensada para empresas:
    Inglés de negocios en Crack Business English

Vamos por partes. Pero sin rodeos.

1. Porque tus equipos ya se comunican en inglés, aunque sea a medias

Puede que no lo parezca, pero si revisas el día a día, seguro que tu empresa ya se enfrenta a situaciones como estas:

  • Un proveedor que escribe desde Alemania en inglés.
  • Un cliente que prefiere reuniones por Teams en inglés.
  • Un soporte técnico que responde solo en inglés.
  • Un compañero de otra sede que manda informes o audita procesos… en inglés.

Y lo que pasa en muchos casos es esto:

“Entendemos lo que nos dicen, pero nos cuesta responder.”
“Mandamos emails cortos para no cometer errores.”
“Hablamos solo lo justo para no meter la pata.”

¿Resultado? Reuniones poco claras, oportunidades perdidas, inseguridad. Y no porque el equipo no sepa. Sino porque no se siente cómodo comunicando en inglés en contextos profesionales.

¿Solución? Formación específica en inglés de negocios, con foco en lo que de verdad usan: speaking, writing, vocabulario sectorial, pronunciación funcional. Como la que diseñamos cada semana en Crack para empresas que quieren ir al grano.

2. Porque si no pueden negociar en inglés, tu empresa pierde margen

Aquí no hablamos de conversación básica. Hablamos de ventas. De negociación. De margen. De explicar el valor de lo que haces en inglés sin rebajar el precio porque “no sabes decirlo mejor”.

Un comercial que sabe negociar en español, pero que se bloquea en inglés, tiende a simplificar. A decir que sí por no tener que explicar un no. A aceptar condiciones poco claras. A dejar la conversación abierta para “responder luego por email”.

Y eso tiene un coste.

Ejemplo real:
Una empresa del sector industrial recibe una propuesta para colaborar con un distribuidor en Irlanda. Reunión inicial en inglés. El técnico que lidera el proyecto tiene buen nivel, pero no domina el lenguaje comercial. Resultado: no defiende condiciones, no hace preguntas clave, no transmite confianza. La venta se enfría.

Con inglés de negocios, esa reunión habría sido una oportunidad, no un riesgo.

3. Porque el inglés también impacta en la comunicación interna

Cada vez más equipos trabajan con sedes en el extranjero, herramientas internacionales, documentación en inglés o consultores externos. Y muchas veces el inglés no se usa solo con clientes: se usa entre compañeros.

Y aquí el problema ya no es el idioma. Es la cultura.

  • Correos que suenan demasiado secos o demasiado informales.
  • Mensajes de Slack mal entendidos.
  • Reuniones donde siempre hablan los mismos.
  • Gente que tiene ideas… pero no se atreve a expresarlas en inglés.

¿Qué genera esto?
Desigualdad, frustración, desgaste. Porque hay talento que se queda en silencio solo por no tener seguridad al hablar inglés.

Por eso en Crack trabajamos la comunicación interna en inglés con clases enfocadas a lo real: emails, reuniones, feedback, presentaciones internas. Y con foco especial en pronunciación funcional: que te entiendan bien, desde la primera frase. Eso lo cambia todo.

4. Porque el talento lo valora

Hoy los profesionales no quieren “otro curso de inglés”. Quieren herramientas que les sirvan. Formación que puedan usar. Y si se lo das, se quedan.

De hecho, muchas empresas ya lo han entendido. No solo para mejorar la productividad, sino para cuidar al equipo.

¿Por qué funciona?
Porque no es una formación genérica. Es una formación que:

  • Ayuda a cerrar mejores acuerdos.
  • Mejora la confianza del equipo.
  • Evita tensiones internas.
  • Aumenta el engagement.

Y si lo haces con un plan adaptado, con grupos reducidos, clases prácticas y seguimiento real (como los informes personalizados que ofrecemos en Crack), el resultado se nota en semanas.

5. Porque el inglés no es una prioridad… hasta que lo es

Y cuando lo es, muchas veces es tarde.

  • Te invitan a una feria internacional.
  • Un proveedor clave cambia de interlocutor.
  • El equipo de compliance manda nueva documentación.
  • Llega una auditoría interna.
  • Hay que presentar un proyecto en una call inesperada.

Y de pronto, el inglés se vuelve urgente. Y lo que antes era “algo que podríamos mejorar” se convierte en un cuello de botella.

¿La alternativa? No esperar a que haya un problema. Empezar a trabajar el inglés desde lo práctico, desde lo que de verdad necesitáis. Y hacerlo con tiempo, con criterio, con foco.

¿Y si quiero empezar? ¿Por dónde empiezo?

Paso 1: Pregúntate para qué quieres mejorar el inglés

No pongas como objetivo “mejorar el inglés”. Eso no sirve para medir nada. En cambio, define:

  • ¿Queréis ganar confianza en reuniones?
  • ¿Negociar mejor con clientes?
  • ¿Mejorar los correos del equipo?
  • ¿Participar más en calls internacionales?

Define el objetivo y todo será más fácil.

Paso 2: Busca una formación que hable tu idioma (y el de tu sector)

Si eres abogado, necesitas inglés legal. Si estás en operaciones, necesitas términos técnicos. Si vendes software, necesitas defender producto.

En Crack ofrecemos programas por sector: derecho, medicina, negocios. Porque no es lo mismo hablar que trabajar en inglés.

Paso 3: Prioriza lo funcional

No hace falta estudiar todos los tiempos verbales. Lo que necesitas es:

  • Saber expresarte con claridad.
  • Corregir errores que distorsionan el mensaje.
  • Que te entiendan a la primera.
  • Y poder trabajar sin fricción.

Por eso centramos las clases en speaking, writing y simulaciones reales. Nada de ejercicios de relleno.

Preguntas frecuentes, respondidas

¿Mi equipo tiene niveles distintos. ¿Qué hago?

Normal. Lo importante no es agrupar por nivel, sino por necesidad. Puedes tener un grupo para ventas, otro para managers, otro para comunicación interna. Y complementar con sesiones 1:1 para roles clave.

¿Cuánto se tarda en ver resultados?

Depende del punto de partida y del enfoque. Pero si el objetivo está claro y la formación está bien diseñada, en pocas semanas se nota: más participación, más correos bien escritos, menos miedo a hablar.

¿Y si ya han hecho otros cursos y no funcionaron?

Es muy habitual. Pero no es que no funcionen los cursos. Es que no eran los adecuados. Demasiado teóricos, poco prácticos, sin seguimiento.

En Crack, lo primero que hacemos es preguntar: “¿Qué necesitáis hacer en inglés?”. Y desde ahí, diseñamos.

¿Hay informes o forma de medir?

Sí. Entregamos informes personalizados con progreso, puntos fuertes y puntos a trabajar. Porque si no se mide, no se mejora.

Si el inglés sigue siendo un problema, es que aún no habéis encontrado la forma adecuada de entrenarlo

No se trata de tener un nivel B2 o C1. Se trata de poder hacer bien el trabajo. En inglés. Con confianza. Con claridad. Sin que eso suponga un esfuerzo extra.

Y eso, con la formación adecuada, se consigue.

En Crack Business English llevamos más de 20 años ayudando a empresas en Madrid a lograrlo. Con profesores nativos, con programas por sector, con clases pensadas para que lo aprendido se use al día siguiente.

Si te interesa que lo hablemos, aquí tienes por dónde empezar:

Inglés de negocios para empresas
O escríbenos y cuéntanos qué necesitáis: diseñamos un plan a medida

Porque el inglés no debería ser una barrera. Debería ser una herramienta más. Y usarla bien, también es una decisión de negocio.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad